"Las mejores casas salesianas han empezado por un humilde oratorio festivo a imitación de la casa madre de Turín. Más aún lleva el nombre clásico de Oratorio, para patentizar el espíritu y el fin principal de nuestra institución"

− Padre José Vespignani, Primer Director de La Casa

"Con más de 120 años, San Francisco de Sales se ha convertido en una entidad referente en la formación humana y profesional de los jóvenes de Almagro, con el espíritu de Don Bosco que guía cada paso que damos"

− Pablo Giachetti, Actual Director de La Casa
LOS INICIOS DE LA CASA

En el siglo XIX, los salesianos no eran aún muy conocidos en la ciudad de Buenos Aires y no disponían de varias casas ni capillas. Sólo había una construcción muy precaria en la esquina del actual Colegio Pio IX, donde se instalaban las hijas de María Auxiliadora en Buenos Aires.
Cercano al actual portón de ingreso de vehículos del colegio, el Padre Inspector Francisco Bodrato había hecho construir una capilla para las hermanas, que estaba dedicada a San Francisco de Sales.
Fue en 1878 donde nació la idea de crear el primer oratorio salesiano de la ciudad. Cuando la comunidad de las hermanas se trasladó a los terrenos del actual colegio de María Auxiliadora el sitio fue destinado a un oratorio festivo.
En 1881 el nuevo padre inspector, Santiago Costamagna, nombró a un joven estudiante de teología de 22 años como vicedirector del incipiente oratorio. Se llamaba Juan Paseri. Al tiempo de ordenarse Sacerdote, Juan fue enviado a  fundar el colegio Santa Catalina, donde luego fallecería a los 26 años.
El primera terreno del San Francisco fue adquirido en un remate en1882. Era un cuadrado de 50 x 50 mts en el ángulo de Hipólito Yrigoyen y Yapeyú. Un mes más tarde se consiguió otro terreno de 10 x 40mts a la altura del actual portón de los vehículos. Tres años más tarde se añadía el terreno de la actual capilla de la calle Belgrano. Era un lote de 25 x 40 mts donde vivía la gente que trabajaba en la quinta que dominaba el terreno.
La Capilla fue inaugurada el 12 de octubre de 1892 por el padre José Vespignani,  quien con su bendición daba inicio al Oratorio San Francisco de Sales. 6 salesianos y 1 novicio confirmaban el primer equipo. Así lo retrata la crónica de la época:

“En el día del centenario de Colón, día de la aparición de la Virgen de Zaragoza, mientras tomaba posesión de la presidencia de esta república el Doctor Luis Sáenz Peña (que se creyó efecto de la peregrinación devota a la Virgen de Luján, pues no quedaba ya esperanzas de tener presidente católico), echóse la primera piedra de la nueva capilla de San Francisco de Sales, destinada para el oratorio festivo”

Al poco tiempo, 16 de febrero del año siguiente, se abrió la escuela primaria. Eran 165 alumnos externos, la mayoría de los cuales provenían del Pío IX. En un marco humilde y popular, la Casa comenzó a dar sus primeros pasos donde el oratorio festivo y la escuela primaria concentraban todas sus actividades.
La comunidad salesiana, compuesta en su mayoría por jóvenes en formación (hoy llamados tirocinantes), dispuso hasta 1912 de 2 sacerdotes. Por más de 20 años mantuvo una estructura muy simple: había entre 5 y 7 salesianos y vivían en el colegio Pío IX. Desde 1898 la casa del San Francisco comenzó a gozar de autonomía. Durante la semana todos se dedicaban a atender el colegio, y los domingos a animar el oratorio festivo, cuyo director era el director de la casa.